Hoy me siento muy contenta porque, gracias a Dios, todo está obrando para bien. Esta semana ha sido de mucha bendición. Mis citas y exámenes médicos fueron un éxito y estuvieron llenos de buenas noticias. Mis otras diligencias también marcharon muy bien. Aunque hubo una que otra cosita que quiso colarse para perturbar mi tranquilidad, mi buen Padre Jehová no permitió que cayera en el estrés. ¡Que toda la gloria sea para Él! Mi doctora de cabecera me dijo que, si todo continúa marchando así, podrían retirarme varios de mis medicamentos. ¡Gracias a Papá Dios! 🙏🏽❤️ ¡Ya ustedes saben que habrá Andry para rato! ¡Gloria a Dios! Aunque aumenté un poquito de peso, ya me explicaron las razones y me recomendaron qué hacer al respecto. Así que no tengo por qué preocuparme más de la cuenta. Gracias a Dios, puedo ver cómo mi salud ha ido mejorando. Han sido cuatro años durante los cuales el Señor me ha acompañado en un proceso de sanidad, paso a paso, día tras día. Y en medio de todo este camino, he comprendido que cada día representa una valiosa lección que merece ser aprendida y apreciada. No han sido años fáciles, pero han sido años de crecimiento, de aprendizaje y, sobre todo, de acercamiento a Dios. Mi fe ha crecido, mi confianza en Él se ha fortalecido y hoy puedo decir que estoy más enamorada que nunca de mi Papá Dios. Porque, aun en medio de las dificultades, Él ha sido mi fortaleza, mi refugio y mi esperanza. ¡A Él sea toda la gloria, toda la honra y toda la alabanza! ❤️🙏🏽 Andry Vilorio 11/06/2026 © 2026 Andry Vilorio Rodríguez. Todos los derechos reservados. El contenido original de este blog, incluidos textos, reflexiones, relatos y demás obras escritas por la autora, está protegido por derechos de autor. No se permite copiar, reproducir, modificar, republicar ni distribuir este contenido sin autorización previa por escrito de la autora.
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