Me pasó algo bonito esta noche…
al verlo, me paralicé.
No sabía cómo actuar ni qué decir.
Solo me animé…
y, como siempre, se me aceleró el corazón.
Me sentía como una niña pequeña
cuando le dan un juguete.
Me siento agradecida,
porque su presencia me alegró la noche.
Aunque tenía un poco de dolor,
no sentí nada cuando me abrazó.
Creo que sus brazos curaron, por un momento,
todo el dolor y la molestia que tenía.
Pienso que lo necesitaba.
¿Tú crees que me comporté como una tonta?
¿O como que coqueteé un poco?
Qué sé yo…
sentía que ni sabía lo que estaba diciendo.
Ahora me invade la preocupación…
pero tengo demasiado sueño para eso.
Dormiré feliz,
porque lo vi.
Andry Vilorio
04/03/2026

