Eres el sol,
y yo, los planetas
que giran rendidos a tu luz,
perdidos en la danza infinita
de esta vasta galaxia,
donde la Vía Láctea
susurra tu nombre entre estrellas.
Eres el pirata,
y yo, el tesoro más buscado,
oculto entre las Antillas
mayores y menores,
en lo profundo de este Atlántico
tan amplio como misterioso.
Y en este mar sin orillas,
eres mi brújula,
el norte que nunca falla,
mientras yo soy el viento
que besa tus velas
y empuja tus sueños.
Juntos,
entre mareas y constelaciones,
podemos conquistar lo imposible,
tierras lejanas,
y quizás…
el destino mismo.
Andry Vilorio
03/30/2026





