Ayer, en la madrugada del día 30 de marzo, después de escribir, pasó algo que hacía tiempo no me sucedía: sentí la urgencia de orar por personas que de pronto vinieron a mi mente.
Mientras oraba, sentí un dolor tan profundo que llegué a llorar. Al mismo tiempo, dejé mis preocupaciones en manos del Señor. Luego me acosté y dormí plácidamente.
Ese mismo día tuve una reunión muy importante vía MS Teams, y sentí una gran tranquilidad, ya que todo lo dejé en manos de mi Señor.
En la tarde, tuve una nueva inquietud por otra persona. Oré brevemente, y una paz tan grande vino sobre mí que me quedé dormida en el mueble hasta las 9:00 p. m.
Yo sé que mi Señor Jesucristo me respalda y le doy gracias por todo. No tengo idea de qué me pasó ni qué pasó con esas personas, pero espero que estén bien, en el nombre de Jesús.
Andry Vilorio
03/31/2026




