¡Vaya, qué momento más bello viví hoy con un pana que pasó de ser un compañero de trabajo a convertirse en un hermano que la vida me regaló!
Mi amigo, el gran Vic, es corredor de maratones y siempre me pide que ore por él para que le vaya bien. Y, por supuesto, siempre lo hago.
Desde que trabajaba en Maximus, hace unos ocho o nueve años, quise integrarme a su grupo para correr. ¡Imagínense cuánto tiempo ha pasado! Pero nunca saqué el tiempo para hacerlo.
Bueno, para no hacerles la historia tan larga, desde que tuve mi problemita de salud, Vic siempre ha estado pendiente de mí, enviándome muchísimos reels cómicos para hacerme reír.
En estos últimos días vi unos videos chulísimos de corredores en República Dominicana. En uno de ellos, organizaban un evento con música en un camión mientras las personas corrían detrás.
También vi otro video de unos ciclistas que, durante la Navidad, iban bebiendo alcohol mientras montaban sus bicicletas. Y como a Vic le gusta su romo malo, ¡se lo mandé! 🤣 Nos reímos muchísimo y él me dijo:
—Tú nunca bebes.
Por último, le envié otro video de unos corredores en Nueva Jersey que corrían y bailaban al ritmo de la música.
Entonces le dije:
—Cuando me sane, nos vamos a correr.
Y ahí fue cuando llegó la sorpresa.
Vic me respondió con dos videos.
En el primero me dijo:
—Manita, cuando yo te lleve, verás que es una comunidad que acoge a uno como familia. Y te va a gustar porque son gente como tú.
Pero fue el segundo video el que me tocó profundamente el corazón.
Vic comenzó a llorar y me dijo:
—Manita, ay, vi la foto de hoy y doy gracias a Dios que tú estás con tu mamá y que te vas a poner bien.
¡Ay, señores! ¡El gran Vic me hizo llorar!
¿Quién iba a decir que dos videos me iban a sorprender de semejante manera?
Me quedé sin palabras.
Gracias, Papá Dios, por acompañarme durante este proceso de recuperación y sanación. Gracias también por permitirme ver a mi amigo crecer y prosperar.
Estoy profundamente agradecida por tantas cosas hermosas que me han sucedido durante estos últimos cuatro años, aun en medio de las dificultades.
Hoy me siento con muchas fuerzas y deseos de volver a empezar.
Y como el mismo Vic me dijo:
—Vieja, mientras tú estés viva, tú puedes hacer de todo.
¡Qué palabras tan llenas de ánimo y esperanza!
Gracias, Vic, por recordarme que todavía tengo mucho por vivir, por aprender y por disfrutar. Gracias por tu amistad, por tus ocurrencias y por estar pendiente de mí durante este proceso.
¡Me pusiste a llorar, conchole!
¡Y yo, una mujer tan fina! 🤣🤣🤣
Te aprecio muchísimo, Vic. ❤️
Andry Vilorio
10/20/2026
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