No lo puedo creer ya han pasado tres otoños de que tu presencia llamó mi atención. Aunque me estuve recuperando de algo doloroso, siempre te he admirado.
Hombre valiente de corazón noble y cálido, encendiste una llama que esta totalmente apagada y fuera de servicio.
Tu amistad movió mi corazón, y lo hizo volver a latir. Que privilegio amar a una persona de una manera pura y sana, sin importar nada. Gracias por ser mi musa adorada y mi lienzo donde te pinto con el alma.
Gracias a Dios por bendecirme con tu majestuosa existencia en mi vida.
Aunque algunos me digan que no estoy a tu nivel. Yo solo te observo desde la distancia.
Andry Vilorio
11/06/2025
