Hoy estuve viendo una película y me llamó la atención algo acerca de la protagonista. Ella desde niña les decía a la gente que era huérfana y que su papá había muerto. Siempre lo decía hasta cuando era adolescente. Entonces, una noche, la madre recibió la noticia por teléfono de que su esposo había fallecido en un accidente, o sea el padre de la joven.
Ahí en ese momento pensé en un versículo de la Biblia que hablaba de la boca y la lengua. Luego, busque en Proverbios 18:21 y dice, "La muerte y la vida están en poder de la lengua, y el que la ama comerá de sus frutos". Wow!
Me quedé en shock y eso que es una película. Luego sentí más curiosidad. Seguí, buscando y encontré en Santiago 3:5-6, "Así también la lengua es un miembro pequeño, pero se jacta de grandes cosas. He aquí, ¡cuán gran bosque enciende un pequeño fuego! 6 Y la lengua es un fuego, un mundo de maldad. La lengua está puesta entre nuestros miembros, y contamina todo el cuerpo, y enciende el curso de la vida, y es encendida por el infierno."
También, yo analicé que en estos días me salía en mis devocionales estos versículos. Y medito, mientras escribo.
Creo que Dios me ha estado hablando sobre este tema. Por medio de su palabra, predicas, mi familia y dos amigas bien cercanas.
Me senté y me dije a mi misma, eso es...! esa siempre ha sido la prueba que tengo que pasar. Debo de no ser imprudente al pecar con mi boca y no fiarme tanto en algunas personas que dicen ser "amigas". Hasta el viernes pasado vi una frase célebre que dice: "Ojo con quien te desahogas, que hoy son oídos y mañana son lenguas". Me dolió un poquito el corazón y como que me asusté.
Lo digo porque ya Dios me quitó la voz una vez durante mi proceso, porque hablaba mucho y creía que todo el mundo era mi confidente. No solo eso, sino que a veces declaraba cosas que iban a pasar y finalmente pasaron.
Realmente, no me esperaba ir tan profundo sobre este tema, pero ya no quiero pecar, y evito ser necia.
El punto es que a veces arruinamos hermosas amistades por nuestras acciones de hablar con terceros, disque "buscando un sabio consejo". Lo malo es que somos tan ciegos que no aceptamos que no todos son nuestros amigos. Y estos pecan de ser más imprudentes y más necios que nosotros mismos, y con sus palabras hieren a los demás, hasta lo vuelven un chisme.
Wow, jamás lo había visto desde este punto de vista. Creo que cambiaré de estrategia desde hoy. Pensaré mejor las cosas bien antes de cometer otro error. Le doy tanta gracias a Dios por ayudarme a reflexionar sobre este tema, porque lamentablemente, veo que no pase la prueba, otra vez . Cuando se me presente una nueva oportunidad, lo mejor que haré es acudir a la oración, luego a la palabra y el ayuno hasta recibir Su respuesta.
Andry Vilorio
02/24/2025