Vaya los planetas están alineados, y esta haciendo frio en RD.
Dos cosas super chulas, pero no puedo estar en RD con un telescopio
y verlo desde el techo de mi casa.
Como extraño subir a la azotea por la ventana del cuarto de la lavadora.
El solo recostarme en la oscuridad de la noche a ver las estrellas,
y sentir la brisa suave y fresca del mar caribe era lo más rico del mundo.
Aunque recuerdo tener binoculares, pero no se compara con un telescopio.
El solo imaginar poder sentir ese friito que se sentía muchos años atrás
que uno tenia que ponerse abrigo para salir, ay que rico,
y cenar chocolate con pan del que hacia papá Don Marino.
Extraño tanto mi casa que a veces se me olvida todo
con solo cerrar los ojos y recordar
lo hermosa que se veía la luna al no haber electricidad en el sector.
Esos atardeceres maravillosos que se podían observar de una manera diferente.
Pero lo más bello es poder ver el mar caribe azul índigo
y la luz de la luna mezclandose en el agua, dándole ese majestuoso espectáculo plateado bailando
con el movimiento del mismo.
Esa azotea y el balcon fueron lugares muy preciados de mi infancia y mi adolescencia,
los cuales atesoro en mi corazón.
Si la luna hablara de nuestras largas charlas sobre el futuro, de mis sueños y mis vivencias del día.
Me siento afortunada de haber podido disfrutar de esos momentos a solas en casa.
Todavía recuerdo esas estrellas fugaces y de los deseos que pedí.
Esas constelaciones de estrellas que me hacían soñar con poder subir al espacio.
Pero, estoy en la realidad y todavía no puedo volver a RD,
yo sé que alguna noche volveré a disfrutar en mi azotea
y volveré a ponerme un abriguito por el frío.
Andry Vilorio
01/26/2025